No voy a contar ninguna historia. Ni a criticar a algún ex hueso por sus pelotudeces comunes, o por no haber entendido que era simplemente un hueso (con todo lo q eso implica!). Esta vez, quiero compartir con ustedes algo más actual en mi vida. Desde chica muchas veces soñamos con nuestro príncipe azul, nos pasamos horas escribiendo en nuestro diario íntimo toda una página con el nombre de ese chico que nos vuelve locas, buscamos cualquier oportunidad para cruzárnoslo (aunque quedemos como las más loosers), caminamos mirando muy atentas para todos lados esperando que la suerte hoy esté de nuestro lado o el destino nos dé una mano para poder encontrárnoslo (hasta cuando vamos por lugares en los que es casi imposible que esté)... y así puedo seguir nombrando la cantidad de cosas que una puede llegar a hacer cuando se vuelve pelotudamente enamorada. Y a otro nivel, podría decir que una es capaz de viajar por horas sólo para verlo un rato, inclusive ir viajando a la noche, sola con frío y muerta del cansancio, pero no te importa nada porque lo vas a ver a él; te la pasás pensando en cómo estará, qué estará haciendo, cuándo se volverán a ver, cuánto lo extrañás, le mandás mensajes de texto todo el tiempo (no al punto de ser cargosa, asfixiarlo y que se vaya a la mierda), esperás a la noche para capaz escuchar su voz por teléfono, y si hablás sentís que el día que estabas teniendo se vuelve más rosa y de repente con aroma a jazmines (o la flor que más les guste a cada uno claramente, se entiende). Y ya cuando fuiste atrapada por las garras del noviazgo y, sin darte cuenta, estás hasta las manos con el flaco es peor todavía!!! A veces me sorprendo del poder que maneja.
Terminás haciendo cosas que nunca creíste que harías. Aceptás muchas otras que en otra persona directamente la hubieras mandado a la mierda de una si te las hacía. Te bancás hacer cosas que no te gustan o no te gustaban, porque hasta terminan haciéndolo! Como estar un sábado a la noche mirando el partido de futbol!! Y no te podés enojar ni decirle nada porque lo ves tan enganchado, compenetrado, emocionado y nervioso durante esos benditos 90 minutos! Y además pensás “Si gana, se va a poner contento y de mejor humor. Me conviene y me gusta verlo contento” Y lo peor de todo es que por él dejás de hacer cosas que antes hacías todo el tiempo o mucho más seguido. Obvio que lo hacés por elección propia, nadie te obliga a nada. Pero tenés tantas ganas de verlo, de aprovechar los días que pueden estar juntos, de abrazarlo, besarlo, etc. ( se entiende no? Jeje) que priorizás eso y lo anteponés ante (casi) todo. Además de querer evitar discusiones tontas de “¿Por qué no nos vemos? ¿Qué tenés que hacer?” entre otras peleas que no vienen al caso, pero que generan situaciones que no me agradan al re pedo ya que terminan siempre bien diciéndose cuanto se aman el uno al otro y blablablaaa.
La verdad que podría seguir hablando de este tema. Pero creo que con estos argumentos alcanza para demostrar que por más que una crea que el príncipe azul ha tocado nuestra puerta, nunca viene de un cuento de hadas y, a veces es más sencillo y no hay nada mejor que tener a mano un BUEN HUESO.
Lita De Lazzari
Y si hay que dedicar... obvio que a ustedes mis amores! Por bancar mis desapariciones, algunas consecuencias de los ejemplos nombrados y no estar con ustedes como antes. Pero sepan que son necesarias en mi vida y las amo!
...Leer Post Completo...
Antes de seguir con las locas historias de “noteregales” (we love youu!!) quisiera hacer un paréntesis.
Revolviendo los cajones de mi mente se me vinieron imágenes de huesos que me he cruzado en mi vida. No muchos, para qué exagerar… pero de una calidad como no hay igual.
Debo ser yo, seguramente, la boluda que los elijo sin ningún criterio (no está en discusión mi capacidad intelectual). Chicas, nunca dejen que eso les suceda: si un flaco no llena la lista de requisitos que necesitamos para darle bola mínimamente, a otra cosa mariposa. Porque si no después pasa que todas nuestras pretensiones de buena onda son malinterpretadas, pisoteadas y destruidas (se me viene a la cabeza la imagen de una maestra mala de primaria que rompía las hojas del cuaderno en nuestra cara cuando nos equivocábamos, así es como creo que nuestras expectativas se arrugan en un segundo… y nuestra respectiva expresión de: ¡tragame tieraa!). Y claramente, las que terminamos siendo histéricas y mala onda somos nosotras.
¿Por qué sucede esto? ¿Somos tan boludas? Si lo pienso en frío, yo diría que sí… pero que no se me malinterprete… para algo está este blog… para ayudar a que no pasen más estas cosas… y para que estemos bien atentas. Para que desde el comienzo la comunicación femenina-masculina lleve a algo productivo y no a un: “cuchurrumín, como te adoro, cuando estoy con vos siento que floto por nubes de algodón” (luego de solo un mes de estar saliendo) o a un “no te respondo mensajes y no te hablo por msn, así no te enganchas”.
No, Señoras y Señores, no!! Estas cosas no se hacen!!
Pero, por supuesto, seguirán pasando, si hacen lo que yo cuando joven… en mis años mozos. Por eso digo, el criterio es la cuna del bienestar huesístico. Se los ejemplifico:
Te llama un huesito pa’ roer que anda por ahí rondando la zona (hace dos semanas que no te llamaba, por eso mismo del “no te enganches”). No te gusta tanto, en realidad, porque se te ha cruzado otro que parece ser más interesante. Lo empezás a bicicletear, no tenés ganas de verlo, hasta que te decís: este chico, se merece la verdad, ¿por qué andar con vueltas? Si la onda es que no seamos “caretas”… Entonces le decís amablemente y lo mejor posible que está todo bien, pero que estás intentando algo con otro (exagerás un poco, pero bueh…). El chabón se indigna… como si tuviera derecho alguno… y te bardea. Vos no entendés por qué… pero bueno, sos una DAMA y le seguís respondiendo lo mejor posible hasta que del otro lado del teléfono llega el mejor argumento nunca dado antes en la historia de la humanidad: “¿Pero quién te crees que sos, Claudia Schiffer?”.
Vos ahí lo comprendés todo. Le pedís disculpas por haberle mentido, en realidad sí que lo querés ver, todos los días hasta que mueras. Esa noche se encuentran, porque él finalmente tuvo la bondad de perdonarte. Y nunca más se separan. Se casan, tienen hijos. Él se vuelve un marido golpeador. Pero no te importa, porque sos taaan feliz con él desde que te hizo comprender con esa frase el SENTIDO de la vida.
GRACIAS.
*esta es una historia verídica, aunque ustedes juzgarán cuándo el discurso se vuelve absurdo. No quisiera condicionarlos. Pero tengan en cuenta eso: si desde el vamos no hay criterio… a bancarse lo que viene. Una no se espera nunca el ataque sin sentido del otro lado, pero después meditándolo mejor, una se dice: “y… si… qué se podía esperar...”. ¡Que caigan las vendas y a estar más despiertas desde el comienzo! ¡Arriba la intelectualidad huesística!
Minujin, Marta
...Leer Post Completo...
Es una preocupación que tengo hace mucho. Quizás piensen o me consideren superficial, puede ser, pero la que alguna vez tuvo una mala con este tema me sabrá entender.
Qué parte importante es la ropa en un hombre (o mujer). Con cuan poco pasamos de un "haceme tuya" a un "pedime un remis". Es muy cierta la frase sobre gustos no hay nada escrito, nos ponemos lo que queremos. Sin embargo hay prendas que se describne con un "me cago en la elegancia" y es aquí donde me voy a detener.
Para empezar aclaremos que de un hueso no nos importa su interior. Nos chupa un huevo si es políglota o conoce a la perfección las reglas de la física. Nos gusta como es, nos calienta su lomo, nos derrite su boca. Por eso hay que tener sumo cuidado en la forma en que se visten y hay algunos NO rotundos para su uniforme huesístico.
NO a las riñoneras. No sé si este elemento tan particular ha quedado en los 90, pero he visto muchos hombres que la llevan sin ningún tipo de vergüenza. Las riñoneras son antiestéticas, ya su nombre nos remite a un objeto desagradable. Por favor no las usen, para algo existen los bolsillos.
NO a las remeras con inscripciones tales como "ya conoces el chiquito, ahora probá el grandote". Al contrario de los consumidores de este tipo de prendas, que piensan que es de capo total ponerse algo asi, nosotras pensamos (permítanme hablar por todas) que son de hombre retrasado acomplejado por su escaso tamaño. No hace falta hacer alarde del pene, si son tan "poronga", muestren.
NO a las musculosas. Por DIOS santo, qué asqueroso es ver a uno que fue toda la semana al gimnasio y le pintó mostrar los tubos. Sepan que es vomitivo verle los pelos de debajo del brazo a un macho, a no ser que estemos en la playa.
NO a la bermuda con medias. No hace falta que haga ningún tipo de aclaración al respecto. Pero lo que es peor aún, es cuando se ponen las sandalias con mediasss. AAAAAAAAH!
NO a la remera dentro del pantalón. Esto no suele ocurrir mucho, pero es válido nombrarlo. Es poco sexy, sobre todo cuando no tenes el lomo de Brad Pitt, ver como esa remera tirante marca la panza de cerveza o el ombligo. Qué horror.
NO a la ropa trucha. Sabemos que estamos pasando por algunos problemillas económicos, pero si no te dio el presupuesto para comprarte un Levi´s, no seas tan caradura de optar por uno trucho. Preferimos que te pongas uno sin marca, nadie se va a ofender por eso!
NO al slip. Creo haber llegado a el sumum del horror en un hombre. Ya estás caliente, le estas sacando los pantalones y de repente CHAN! Descubrís unos calzones color bordó. Por favor, tiren a la mierda los slip, son lo menos sexy que inventaron. Comprate unos Kevingston y derretís a cualquier yegüita.
Estoy segura de que hay millones de prendas que me faltaron por analizar, ya voy a ir actualizando. Gracias por dejarme volcar toda mi indignación en este post.
(Este post va dedicado al hijo de puta de mi ex que era un ME CAGO EN LA ELEGANCIA al cubo)
Gracias, Angie Jolie
...Leer Post Completo...
a- A Dios 36%
b- A Luis Ventura 32%
c- Al Dalai Lama 16%
d- A la Pachamama 12%
e- A Luis Palau 4%
Conclusión 1: Dios está muy ocupado últimamente con esto de la crisis financiera; Luisito Ventura está a full con el Bailando. Ninguno de los dos son capaces de bajarnos un buen hueso… pongámosle más fichas a Palau.
2- ¿ Quién es EL HUESO argentino?
a- Marcelo Bonelli 25%
b- Carlos Gardel 20%
c- El Violador de la Cama Solar 20%
d- López Murphy 15%
e- El Hueso Glaría 10%
f- Maradona 10%
g- Moisés Ikonikoff 0%
Conclusión 2: Evidentemente nuestros lectores no son personas normales…¿Cómo nadie votó a Moisés? No quiero creer que se trata de antisemitismo
3- ¿Quién sería el hueso ideal para Ud?
a- Cualquiera que no sea Emo ni Flogger 57%
b- Cualquiera que no tenga antecedentes penales 21%
c- Cualquier desconocido que pase por la puerta de mi casa 7%
d- Sergio Massa 2%
e- Michael Jackson 2%
Conclusión 3: La desesperación que hay entre esta gente!! El 96% eligió una respuesta que comienza con “Cualquiera…”
4- ¿Qué posts te gustan más?
a- Los que narran propias vivencias 51%
b- Los que propugnan la existencia del buen hueso 17%
c- Los que aconsejan qué hacer ante un mal hueso 10%
d- Los que aconsejan cómo ser un buen hueso 10%
e- Los que sólo denigran al mal hueso 10%
Conclusión 4: Buena noticia: No hace falta recurrir a la imaginación…nuestras historias son PURA VERDAD!!
5- ¿Qué pensás de los huesos?
a- Me gustan, por lo menos alguien me manda un mensaje 35%
b- Son buenos proveedores de sexo 28%
c- Los detesto, me termino enamorando 15%
d- No sé, nunca tuve uno 10%
Conclusión 5: Pará…¿¿Este blog se llama manualdelbuenhueso o amasdecasadesesperadas??
...Leer Post Completo...
Más o menos a esta altura de las publicaciones vamos viendo cómo se perfila lo que podríamos dar a llamar “la norma buenhuesística”. Si bien cada autora tiene su estilo, todo lo dicho está insertado en un mismo sistema que apela a la buena onda del hueso.
Pero, no descubro nada, de hecho llego como 100 años tarde, si digo que las normas están hechas para ser trasgredidas. Conocer la norma, oponerse a ella y reformular algo novedoso es la forma en que las sociedades evolucionan.
Pero he aquí un ejemplo de trasgresión a la norma buenhuesística que no se daba por desacuerdo, por lucha con lo que queremos establecer, sino por pura… como podríamos decirlo sutilmente… por pura pelotudez.
Pobre… a este chico que conocí se ve que le costaba razonar las cosas: la frase: “eh, flaco, no me voy a enamorar de vos” debe haber sido la más pronunciada durante los encuentros furtivos que teníamos. No entendía que era un hueso. O sí, lo entendía, pero me subestimaba pensado que él era tan maravilloso y genial que yo iba a caer prontamente en sus redes tejidas con el hilo del encanto.
Nunca voy a olvidar cuando en la segunda cita que tuvimos me dice: “yo quiero que seas la madre de mis hijos”. AAAHHHHHH… por diooooossss!!! Qué miedo!!!
Pero, gente, no nos asustemos… no fue un flechazo de amor que yo no supe captar y que rechacé cruelmente destrozando su corazón y haciendo tan pequeñas las partes, que pasaban por el ojal de una aguja… no, si tranquilamente a los tres días me escribe diciéndome que se había arreglado con la novia. Lo que se dice un boludo de PE a PA.
Era un “trasgresor” de esos que molestan, de esos repetitivos, que parece que le gusta que su vida vaya en círculos. Porque por supuesto, a las dos semanas lo tenía llamándome de nuevo. Se ve que la segunda ronda con la novia no había sido muy feliz. Y yo como no tenía nada mejor que hacer acepté su vuelta.
La historia sigue, pero como es tan rica en desviaciones de lo establecido no nos alcanzaría una sola publicación para abarcar tanta novedad. Un espécimen para estudiar de cerca en este manual.
El tipo “trasgresor” debe ser identificado previamente, el sujeto que llegue a relacionarse con este debe conocer y ser advertido de la naturaleza forrística del mismo. No nos dejemos embobar por lo que se presenta bajo la apariencia de lo “nuevo”, algunas veces es mejor quedarse en casa viendo una peli.
Minujin, Marta
Dedico el post a Jorge, jorgito, la luz de mi inspiración, mi entrañable y, para siempre, mi "noteregales"
...Leer Post Completo...
