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¿Cursi o romántico?

En reiteradas ocasiones me ha pasado que lo que para muchas es tierno a mi me produce arcadas. Probablemente sea yo, pero que me escriban un mensaje de amor en el paredón que está en frente de mi casa no es amor, es vandalismo.

El famoso “gorda te amo, ayer, hoy y siempre” me parece una grasada, trillado, inútil. Mi problema es que lo que para muchas puede ser dulce, tierno o romántico, para mi es una forma extra-ordinaria de pedir perdón.

Por ejemplo, por donde yo estudio un día apreció escrito en la calle un camino de “te amo”. El asfalto apareció escrito con esa frase una y otra vez marcando un recorrido: el recorrido que hace alguien desde la parada del colectivo hasta la puerta de la escuela. Mi primera reacción fue: “si a mi me hacen algo así lo dejo por cursi”. Mis compañeras por el contrario, exclamaron que era tierno y que a ellas les encantaría que le hicieran algo así, y ahí empezó la discusión: mi teoría es que casi ningún hombre se manda algo así sólo para demostrarle al mundo cuanto quiere a su chica y efectivamente algo de razón tenía. A los días justo frente a la puerta de la escuela escrito en la calle un cartelón que decía “gracias, te amo".

Rápidamente podemos inferir que el hombre se mandó el moco del siglo y la novia lo descubrió (porque siempre se descubren, grabenselo en la cabeza) y no le quedó más remedio que recurrir a las herramientas cursis... o tiernas para otras. Qué suponemos: que frente a tal esfuerzo que se tomó el hombre de escribir 500 “te amo” a lo largo de casi 10 cuadras enmiendan el error que cometió y su acto demuestra arrepentimiento y realmente está dispuesto a cambiar y ser mejor persona, porque no lo va a volver a hacer... Ja!

Una cosa no quita la otra, que realmente se esforzó para pintar tantos “te amo” de 40cm. X 1m. no se le niega, pero eso no quiere decir que haya cambiado. Que esté arrepentido, hasta ahí negocio, pero el moco se lo mandó y presumo que bien grande por la cantidad de cuadras. Entonces mi pregunta es : ¿por qué una chica quisiera seguir con alguien así?.

Lo que trato de decir es que muchas veces las cosas más románticas vienen a causa de que previamente alguien se manda alguna y eso no me lo pueden negar (no dejo de aceptar que hay gente que simplemente es romántica y lo hace como forma de demostrar afecto) y una deja de lado el moco para concentrarse en la ternura de su novio, cuando en realidad no lo es, simplemente está buscando una forma extra-ordinario de recuperar su amor.

No puedo ni me creo capaz de decir que está bien y que está mal, si hay que perdonar o no, mocos todos nos mandamos y todos merecemos otras oportunidades ¿pero hasta donde?, ¿hasta dónde nuestro amor propio marca el límite?. Creo que siempre vale la pena cuestionarse si uno se merece lo que otros le hacen o es mejor abrirse.


No me odien por este post mala onda, es que últimamente ando descreída.





Regina Falange

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Callate y segui en lo tuyo

La esencia del buen hueso está en su capacidad de no hablar de más. Tantas veces vemos como se derrochan los “te quiero” o los “te vos extrañar”… no hace falta… nos indigna aún más ver como hablan de más.
Hace dos meses que lo estás viendo y un día viene con una cartita y un oso de peluche y te dice: “no existen palabras para describir cuánto te quiero. Sos única y lo más lindo que tengo, lo sos todo para mí, cada segundo que no estoy a tu lado siento un vacio enorme. Ni siquiera infinitos 'te quiero' seguidos de infinitos 'mucho' o 'muchisimo' o 'como a nadie' pueden describir cuanto amor siento por vos”. Si una es diabética cagó fuego, y con la mejor cara de póker y conteniéndose de gritarle “boludo” le dice: “ay, gracias, que tierno”. Nunca en su vida usó la segunda persona del singular, “tú”, pero para el poema que escribió con tanto amor si, y una por dentro piensa “que boluuudoooo”. Por cosas así, es que una se va a la esquina a ver si llueve y no vuelve más.

Sépanlo: nunca pasó que alguna se quedara embobada tirada en la cama escribiendo el nombre de “su amado” dibujándole al lado corazoncitos, así que no actúen como si tuvieran esa clase de novia al lado.

Y no es necesario que terminen cada frase con un “te quiero mucho gorda”, cansadas estamos de decirlo: las palabras nos entran por una oreja y nos salen por la otra, queremos hechos, acciones, pruebas, regalos, anillos, ropa, entradas para el teatro; con una bolsa de “te quiero” no me compro nada en Paula Cahen D’anvers.

La clave está en no hablar de más, basta de agregarle “mucho” a toda frase que se les cruza por la mente, no existe amar mucho, uno ama o no ama, no hay una balanza que me diga si es mucho o poco amor. Una no va al almacén y pide un ¼ kilo de te amo, así que no hablen de más.

Sepan medir sus palabras y ubicarse en tiempo y espacio, Romeo nunca le dijo a Julieta “gordi te amo hasta el cielo ida y vuelta”, simplemente se suicidó (este blog no promueve el suicidio en masa). Di Caprio no le dijo a Kate Winslet que la amaba, le cedió la maderita para que no se congelara… ¿entienden?

Ha dicho. Regina Falange


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