(La gente nos pregunta, nosotras respondemos aunque no tenemos ningún tipo de autoridad... capaz es eso...)

A simple vista se te podría decir que no servís para ser Hueso, pero no todo está perdido, en este blog le ponemos fichas hasta a las más "Susanita".
El primer ejercicio es encontrarle el defecto. Una vez que lo viste se vuelve tan insoportable que nada puede enamorar menos que verlo comer con la boca abierta; no es tierno, es asqueroso. El defecto es un viaje de ida, es algo que sólo con verlo te irrita, te irrita como pocas cosas y te preguntás "¿quiero pasar mi tiempo con un tipo que tiene pelos en cada rincón de su cuerpo?". Si no es el amor de tu vida, no vale la pena engancharse, que sea Hueso, que es lo máximo a lo que puede aspirar.
El segundo ejercicio es el cuestionamiento, si estudia derecho "¿por qué derecho y no sociología?", "¿quiero estar con alguien que estudia derecho?", "¿quiero terminar con alguien con padres divorciados, que después se volvieron a casar y a separar de nuevo?", "¿o quiero alguien familiero?", "o mejor, quiero a alguien que tenga a los padres viviendo en el interior".
Hay que armarse un prototipo de hombre y pensar en todas las cosas en las que no encaja tu supuesto príncipe azul. Así, te vas a dar cuenta de lo lejos que estás de enamorarte.
Si con todo esto no estás convencida probá con el ejercicio de la crítica: criticalo, si se la banca quiere decir que algo... un poco... en el fondo... un poquito te quiere... capaz no es tan malo después de todo.
Sino, no vale la pena engancharte con un pibe que sabés que no se interesa por vos, no te gusta lo que hace y tiene todos esos defectos que le encontraste.
Sólo valdría la pena si el sentimiento es recíproco, de lo contrario... siga revoleando la chancleta.
Regina Falange


A simple vista se te podría decir que no servís para ser Hueso, pero no todo está perdido, en este blog le ponemos fichas hasta a las más "Susanita".
El primer ejercicio es encontrarle el defecto. Una vez que lo viste se vuelve tan insoportable que nada puede enamorar menos que verlo comer con la boca abierta; no es tierno, es asqueroso. El defecto es un viaje de ida, es algo que sólo con verlo te irrita, te irrita como pocas cosas y te preguntás "¿quiero pasar mi tiempo con un tipo que tiene pelos en cada rincón de su cuerpo?". Si no es el amor de tu vida, no vale la pena engancharse, que sea Hueso, que es lo máximo a lo que puede aspirar.
El segundo ejercicio es el cuestionamiento, si estudia derecho "¿por qué derecho y no sociología?", "¿quiero estar con alguien que estudia derecho?", "¿quiero terminar con alguien con padres divorciados, que después se volvieron a casar y a separar de nuevo?", "¿o quiero alguien familiero?", "o mejor, quiero a alguien que tenga a los padres viviendo en el interior".
Hay que armarse un prototipo de hombre y pensar en todas las cosas en las que no encaja tu supuesto príncipe azul. Así, te vas a dar cuenta de lo lejos que estás de enamorarte.
Si con todo esto no estás convencida probá con el ejercicio de la crítica: criticalo, si se la banca quiere decir que algo... un poco... en el fondo... un poquito te quiere... capaz no es tan malo después de todo.
Sino, no vale la pena engancharte con un pibe que sabés que no se interesa por vos, no te gusta lo que hace y tiene todos esos defectos que le encontraste.
Sólo valdría la pena si el sentimiento es recíproco, de lo contrario... siga revoleando la chancleta.
Regina Falange
...Leer Post Completo...